ALDEAS INFANTILES SOS DE CONCEPCIÓN

49 años cambiando historias
Fecha Fundación 13 de marzo de 1967
Ubicación Calle Almirante Riveros #215, Concepción.
Total niños, niñas y adolescentes acogidos 58

Inaugurada el 13 de marzo de 1967, Aldeas Infantiles de Concepción, lleva 49 años acogiendo a niños, niñas y adolescentes. Esta Aldea SOS cuenta con una población actual de 58 niños, niñas y adolescentes y un total de 8 familias (casas) SOS. Además, 9 jóvenes pertenecen a la comunidad juvenil, donde 4 continúan estudios profesionales, 2 administración, 2 trabajo social, otros 2 continúan la carrera técnica en enfermería, mientras que otros 2 poseen necesidades especiales y 3 terminan sus estudios secundarios próximamente.
Estos logros inspiran a las próximas generaciones a estudiar más, para seguir los pasos de quienes cursan estudios en la educación superior. En cuanto al número de revinculaciones familiares, 10 niños y niñas en proceso de  pre egreso con su familia a diciembre de 2014. 2 hermanas se fueron con una familia adoptiva, proceso que fue acompañado por el equipo técnico  del programa.
Se realizaron Talleres para las familias biológicas de los niños (as), específicamente de competencias parentales, con una buena concurrencia y reportes optimistas de los conocimientos adquiridos.
Tras el taller de fútbol, 10 niños con condiciones integrales y con aptitudes físicas se integraron a la Escuela de fútbol de la Universidad Católica, perteneciente a la comuna de Chiguayante. Además, se incorporó una profesora de inglés 1 vez por semana.
A continuación te presentamos la historia de Mónica Toledo, una niña que logró revincularse con su padre biológico quién, pese a todas sus carencias, reestructuró su vida para poder estar junto a su hija.

Amor de padre a toda prueba


Mónica Toledo - Una  alumna destacada

Mónica Toledo, es una joven de 18 años, que a los 8 ingresó a Aldeas Infantiles de Concepción por vulneración de sus derechos de parte de sus padres. Mónica es definida por las duplas psicosociales como una joven muy responsable, madura y con las ideas claras en la vida. Ella es un ejemplo de superación más allá de las dificultades que pone la vida.
A pesar que sufrió unos años de desescolarización, hoy comienza a cursar su 3 año de enseñanza media, habiendo cerrado primero medio como la primera alumna de su clase.
En toda esta historia su padre –Eduardo Toledo- nunca claudicó respecto a la posibilidad de volver a estar con su hija. Él padece de una pequeña discapacidad intelectual, además de carecer de recursos económicos y un espacio seguro para vivir con Mónica, factores que influyeron en que no pudiera recuperarla antes. Sin embargo, Eduardo no perdió nunca el contacto con ella, visitándola continuamente en Aldeas, e integrándose en el año 2012 en un intenso trabajo con las duplas psicosociales de la organización con el objetivo de mejorar su calidad de vida, apoyar el proceso de revinculación entre ambos y así cerrar un final feliz.
La edad y el carácter de Mónica influyeron bastante en favorecer el éxito de esta revinculación familiar, ya que con casi 18 años y una madurez a prueba de todo, la dupla determinó que a pesar de la discapacidad de su padre, ella podría hacerse perfectamente cargo de la administración económica de su hogar, además de responder y seguir con su educación.
Aldeas Infantiles no ha dejado sola a Mónica y su padre en todo este camino. El viernes 6 de febrero de 2015, la revinculación de ambos se completó. Durante los próximos 3 meses la dupla psicosocial de Aldeas siguió de cerca este proceso para cerciorarse de su éxito y de velar por la estabilidad emocional de Mónica.
Además el tremendo afecto que tanto la tía Guille – la mamá SOS que tuvo a su cargo a Mónica los 9 años que vivió en Aldeas- como la dupla psicosocial que se ha involucrado en este proceso, no pretenden claudicar en brindar su apoyo a este papá que a pesar de todo nunca ha bajado los brazos por su hija. Por ejemplo, la tía Guille es la primera apoderada de Mónica en su colegio, mientras que Ximena Pérez figura como su segunda apoderada. La idea de este equipo de Aldeas Infantiles SOS, es que la discapacidad intelectual de Eduardo, que lo limita en poder operar en ciertos temas relacionados con Mónica, no afecte en nada su vida juntos.
Mónica trabaja cada fin de semana y además recibe un aporte económico del Programa Jóvenes, que le permite junto a lo que reúne su padre en los diversos trabajos que realiza a diario vivir tranquilamente.
Para Mónica su salida de Aldeas no fue del todo fácil, la nostalgia, los recuerdos y la gratitud que sintió por todo el afecto brindado por sus hermanos y cuidadora SOS no le hizo simple su cambio de vida, sin embargo, la contención brindada por la dupla psicosocial de la organización la preparó para dar este gran paso y cambio de vida.