7. noviembre 2018 | Comunicado

Declaración Pública

El 29 de octubre de 2013, una de las casas de Aldeas Infantiles SOS de Antofagasta se vio afectada por un grave incendio, donde lamentablemente murió un niño de 4 años que integraba nuestro programa. Como organización que trabaja directamente en la protección de Niños, Niñas y Adolescentes que por diversos motivos no pueden estar al cuidado de su familia, este hecho nos golpea duramente.
 
Estamos comprometidos en hacer justicia y por ello, desde el primer día de la investigación hemos colaborado con esmero y diligencia con la fiscalía, el Servicio Nacional de Menores y los demás organismos públicos que nos han requerido. Hemos dispuesto todos nuestros recursos para entregar todo documento, declaración o pericia solicitada. Además, apoyamos aumentos de plazos de la investigación, entendiendo que toda diligencia es importante para poder esclarecer los hechos.
 
Sin embargo, desde noviembre del año 2017, el curso de la investigación no le ha permitido a la Fiscalía avanzar y terminar la etapa de indagatoria, porque no existen hasta ahora elementos constitutivos de delito que permitan ejecutar una acusación contra las dos trabajadoras.
 
Cabe precisar que de acuerdo a los informes periciales elaborados por la 10° Compañía de Bomberos en los años 2013 y 2014 respectivamente, el informe efectuado por el  Juzgado de Familia de Antofagasta y las investigaciones externas realizadas después de la tragedia por el Servicio Nacional de Menores, se descartó que en el hecho hayan existido responsabilidades penales, ya sea por acción u omisión, estableciéndose de forma unánime, que se trató de un hecho accidental, no imputable a terceros.
 
Al mismo tiempo, es importante señalar que a las dos trabajadoras que fueron formalizadas, les asiste, como a todo ciudadano, la presunción de inocencia. Sobre esta base jurídica la organización ha actuado hasta ahora, no existiendo algún antecedente que permita responsabilizarlas penalmente. Nuestra prioridad hoy es que los hechos se aclaren, mientras ello ocurre, seguiremos esmerándonos por impactar de forma positiva en la vida de más de 440 niños y familias en situación de vulnerabilidad de la Región de Antofagasta.
 
A nivel nacional, se han impartido  instrucciones para revisar y mejorar de forma continua nuestros procesos y protocolos de seguridad e infraestructura. En la actualidad, y de acuerdo a nuestro Plan Nacional de Emergencia, validado y certificado por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y nuestros Protocolos de Protección a nivel internacional, todos los programas cuentan con extintores instalados con su mantención al día y el debido curso realizado para su uso, simulacros de emergencia guiados por Bomberos, y, asimismo, la señalética para el cumplimiento con la normativa legal existente que apuntan a minimizar riesgos para nuestros participantes/as y evitar que situaciones como éstas vuelvan a ocurrir.
Desde Aldeas Infantiles SOS tenemos la convicción de estar implementando las acciones necesarias para defender y promover los derechos de los niños, niñas y adolescentes participantes de nuestros programas, brindándoles el entorno de seguridad y protección. Por ello, con la seriedad y transparencia que caracteriza a la organización, seguiremos trabajando para garantizar sus derechos, porque estamos convencidos que lo más importante es y será el interés superior de cada niño, niña, adolescente y joven.