Más que una política, una convicción:
– noviembre 13 2025
Así vivimos el Taller Nacional de Salvaguarda Infantil Juvenil 2025
Entre dinámicas, reflexión y conocimiento compartido, el Taller Nacional de Salvaguarda Infantil Juvenil 2025 reunió a equipos de todo el país en un espacio de reencuentro y aprendizaje, reafirmando que proteger es un compromiso vivo que se renueva cada año.
Desde distintos puntos del país, directores de programas y colaboradores de Oficina Nacional se reunieron para un importante encuentro. No era un taller más. Era el Taller Nacional de Salvaguarda Infantil Juvenil 2025, una actividad donde la palabra “proteger” se fortalece cada año, poniendo a los niños, niñas y adolescentes en el centro de todo nuestro quehacer.
Durante tres días, las jornadas se convirtieron en una invitación a fortalecer nuestro compromiso, revisando lo aprendido, a través de conversaciones honestas, reflexión y la certeza de que cada decisión tiene impacto en una infancia real.
El programa organizado y liderado por la Coordinadora Nacional de Salvaguarda y Protección Infantil Juvenil, Fresia Álvarez, se realiza anualmente con el objetivo de reforzar nuestra política más preciada. “La salvaguarda no es un conjunto de protocolos: es una forma de mirar el mundo. Nos recuerda que cada niño y niña merece un entorno seguro, afectuoso y libre de daño. Por eso, este taller no solo entrega herramientas, sino que refuerza un compromiso que guía nuestros pasos”.
El programa incluyó temáticas profundas y sensibles: desde el marco neurobiológico del trauma y su impacto en el desarrollo infantil, hasta estrategias para intervenir con familias desde una mirada preventiva y relacional. Los especialistas invitados -psicólogos, trabajadores sociales y docentes - guiaron sesiones que conectaron la teoría con la práctica, recordando que el cuidado también implica sanar heridas invisibles.
Con respecto al encuentro y a la participación, la Directora del Departamento de Desarrollo de Programas, Norma Valdés, subrayó que la salvaguarda es una responsabilidad compartida, pero también una tarea cotidiana: “Cada conversación, cada decisión y cada espacio donde un niño es escuchado, es también una forma de protección”.