El pasado 15 de octubre, se realizó el taller “Desaprendiendo para Avanzar: Roles de Género en la Vida Cotidiana”, una valiosa experiencia de dos horas y media que invitó a familias participantes de los Programas de Fortalecimiento Familiar AFT- PF de San Nicolás, a mirar con otros ojos las rutinas más simples sin etiquetas de género.
Más que un taller fue invitación a soltar certezas y a observar cómo las costumbres más arraigadas se hacen visibles en pequeños gestos.
La actividad central, “Todos pueden crear dulzura”, utilizó la chocolatería como metáfora de la corresponsabilidad y el trabajo colaborativo. Allí, sin guiones ni instrucciones predeterminadas, los participantes deben organizarse para derretir el chocolate, llenar moldes, decorar y limpiar. Nadie asigna tareas: las dinámicas surgen solas, y con ellas aparecen preguntas como: ¿Quién toma la iniciativa?, ¿Qué resistencias emergen cuando las etiquetas se desdibujan?
En torno a la mesa, y mientras el chocolate se enfriaba, se compartieron impresiones, se identificaron patrones y se reconocieron esas pequeñas decisiones que desafían a los estereotipos.
El ejercicio, que combinó teoría, práctica y reflexión, se enmarca en una educación transformadora. Según la Directora del Programa de San Nicolás, Sara Reyes Navarrete, “cuando las experiencias son significativas, dejan huella; y esa huella es la que permite transformar la manera en que nos relacionamos y comprendemos la igualdad”.