A veces, el aprendizaje comienza lejos de una sala y muy cerca de la naturaleza. Así fue como adolescentes del Programa AFT-PF San Nicolás vivieron una jornada educativa al aire libre, pensada no solo para enseñar sobre el cuidado del medio ambiente, sino también para acompañar, fortalecer y abrir espacios de confianza en sus procesos de crecimiento.
Desde muy temprano, el grupo emprendió rumbo a la cordillera de Ñuble. El río Diguillín, Las Turbinas y Salto Chico, en el sector Los Lleuques, se transformaron en escenarios de descubrimiento, asombro y conversación. En cada paso, los y las jóvenes pudieron conocer la riqueza natural del territorio y reflexionar sobre su valor, entendiendo que proteger la naturaleza es también una forma de proyectar un futuro más consciente y responsable.
La jornada estuvo guiada por el enfoque Sendero Sin Huellas, que permitió aprender de manera práctica sobre el respeto por los ecosistemas, la correcta gestión de residuos y la importancia de cuidar los espacios que habitamos. A través de nociones básicas de trekking y orientación, los y las participantes fueron desarrollando una relación más segura, respetuosa y conectada con la montaña, fortaleciendo habilidades que trascienden la experiencia y se proyectan en su vida cotidiana.
Durante todo el recorrido, un equipo profesional compuesto por la directora del programa, tres psicólogos y dos gestores territoriales acompañó de forma cercana y permanente a los y las jóvenes, cuidando no solo su seguridad física, sino también su bienestar emocional. Cada pausa, cada conversación y cada gesto de apoyo fueron parte de un acompañamiento pensado con sentido y dedicación.
Este tipo de experiencias nos recuerdan por qué es tan importante generar espacios de aprendizaje significativos. Para el Programa AFT-PF, cada salida, cada actividad y cada encuentro son una oportunidad para reafirmar el valor que damos a niños, niñas y adolescentes como protagonistas de su propio proceso de formación.
Nada de esto sería posible sin el compromiso de nuestros socios y socias. Gracias a su apoyo, podemos seguir creando instancias que dejan huella, fortalecen vínculos y aportan de manera concreta al desarrollo integral de jóvenes que hoy están construyendo su camino.