Nuevos programas
– diciembre 4 2025
Tres nuevas aperturas para la reparación y la esperanza
Aldeas Infantiles SOS Chile amplía su oferta programática con la apertura de dos Programas de Reparación de Maltrato Grave y Abuso Sexual en Santiago y un Programa de Intervención para Niños y Niñas Institucionalizados en Arica.
Esta iniciativa permitirá acompañar a más de 800 niños, niñas y adolescentes con atención especializada en reparación del maltrato, abuso sexual e integración familiar.
Después de 60 años de trayectoria, Aldeas Infantiles SOS Chile mira lo que ha logrado y entiende que crecer no es solo sumar proyectos, sino que ampliar la capacidad de abrazar vidas. 2025 fue un año clave para la expansión de nuestros programas.
En noviembre inauguramos los Programas de Reparación de Maltrato Grave y Abuso Sexual (PRM) de Ramón Cruz y Madreselva, en la Región Metropolitana. Y en diciembre se sumó el nuevo Programa de Intervención con Niños y Niñas Institucionalizados y su Preparación para la Integración a Familia Alternativa (PRI) en Arica, una apuesta que nace donde más se necesita: en el norte grande, donde cada historia merece una oportunidad distinta.
Estas aperturas no son una casualidad, sino el resultado del foco estratégico que Aldeas Infantiles SOS Chile ha puesto en el redimensionamiento de su oferta programática, con el propósito de aportar más, con más especialistas y diversificando nuestra protección para llegar donde las vulneraciones duelen, pero también donde la reparación es posible.
Hoy, 30 profesionales forman los equipos de los dos PRM en Santiago, mientras 5 especialistas dan vida al PRI en Arica. Con su trabajo, proyectamos acompañar más de 800 nuevos participantes, ampliando la capacidad de respuesta y fortaleciendo la red de protección que sostenemos en distintos territorios del país.
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Voces que nacen con los programas
Inaugurar un Programa de Reparación del Maltrato Grave y Abuso Sexual es asumir un compromiso que va mucho más allá de lo técnico; es asumir la responsabilidad de acompañar a niños, niñas y adolescentes que han vivido experiencias que nunca debieron vivir.
Nuestro trabajo se centrará en brindar atención especializada, cercana y respetuosa, escuchando sus voces y trabajando junto a sus familias para que cada proceso tenga sentido, contención y esperanza.
Según la Directora de Desarrollo de Programas, Norma Valdés, “el Programa de Reparación de Maltrato Grave y Abuso Sexual es más que un equipo clínico; es un espacio donde esperamos que cada niño, niña y adolescente pueda encontrar un lugar seguro para volver a confiar. Nuestra misión es acompañar sus procesos, no solo como una labor profesional, sino que como un acto profundo de humanidad”.
Desde el PRM Madreselva, Luis Henríquez nos comenta: “Iniciar este camino implica compromiso y responsabilidad, pero también esperanza. Sabemos que estamos llegando a familias que han esperado demasiado por una intervención oportuna y especializada. Por eso este PRM es tan significativo para la comunidad y para nosotros”.
En Arica, donde la distancia hace más urgente cada gesto, Scarlet Díaz, directora del PRI, destaca: "Trabajar con la infancia vulnerada significa encontrarnos con el dolor, la historia y la esperanza de cada niño y niña. Acompañarlos en su proceso para integrarse a una nueva familia abre un camino de posibilidades que, para quienes viven en residencias, muchas veces se ve lejano”.
La integración familiar es un desafío profundo: devolver la confianza, construir vínculos y ofrecer un entorno donde el cariño y el compromiso sean el centro. Hoy la adopción es un tema cada vez más visible en nuestra sociedad y, con ello, el trabajo de preparación y acompañamiento se vuelve imprescindible, porque no se trata solo de una oportunidad, sino de construir un futuro en compañía.
“Nuestra misión como PRI Arica Aldeas Infantiles es promover un cuidado que proteja, comprenda el origen de cada niño y niña y respete su historia. Brindar un servicio humano, seguro y responsable, un espacio donde se reactive la esperanza, se acompañe la formación de nuevos vínculos y donde se creen nuevas historias”, destacó Scarlet Díaz.
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Un orgullo que se comparte
Cada inauguración dejó una sensación similar: la de encender luces en territorios donde la vulnerabilidad suele oscurecerlo todo. Con estos programas, Aldeas Infantiles SOS Chile no solo expande su oferta programática; sino que amplía y consolida su propósito, fortaleciendo su rol en el país.
Porque abrir un PRM o un PRI no es simplemente sumar equipos, es abrir nuevas puertas a la protección de la niñez, con delicadeza, responsabilidad, profesionalismo y convicción.
¡Seguimos ampliando caminos de reparación, cuidado y acompañamiento para la niñez en Chile!