Historias que inspiran

Equipos que se levantan con tu ayuda

Rogelio en su restaurante

Desde pequeño, Rogelio en la Aldea de Arica ayudaba a su Mamá SOS, Tomasa, a preparar las ensaladas y le decía: “Cuando crezca voy a ser cocinero y cocinaremos juntos”. 
 

Cuando Rogelio terminó el colegio tenía muy claro lo que iba a estudiar: gastronomía. “En la Aldea me ayudaron para que pudiera estudiar. Y yo les respondí con buenas notas”, cuenta el joven. 

Rogelio trabajó arduamente y a principio de este año logró abrir su propio restaurante en Arica. “No fue fácil. Pero estoy orgulloso de tener todo esto. Este restaurante me da el sustento para mantener a mi familia. Y lo más importante es que le cumplí a mi mamá”, dice Rogelio. 

Cuando Tomasa jubiló, Rogelio con su esposa e hija la llevaron a vivir con ellos. Y juntos atienden el restaurante. “Somos un gran equipo”, cuenta Rogelio. Y agrega: “En la cocina no tenemos tiempo para conversar. Pero a veces cuando preparamos las ensaladas nos miramos y los dos sabemos en lo que estamos pensando: en aquellos días en la Aldea”.

¿Sabes que estás contribuyendo a cambiar al futuro de miles de niños? Probablemente sin tu apoyo muchos niños estarían haciendo en estos momentos cosas que no corresponden a su edad y no disfrutarían de momentos familiares como hoy lo hacen. Tampoco podrían estudiar y alcanzar sus sueños. ¡Gracias por regalarles una niñez tranquila a los niños que están en Aldeas! 

  • Equipos que se levantan con tu ayuda

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