Javier un padre a toda prueba

Fueron muchos años separado de sus hijos, de mucho dolor y desazones, pero hoy gracias al apoyo de Aldeas recuperó a sus hijos, tras cuatro años de distanciamiento.
 

En febrero del año pasado y con la ayuda de Aldeas, Javier González volvió a vivir junto a sus tres hijos: Benjamín, Jessica y Martín de 14, 13 y 11 años, quienes permanecieron cuatro años en Aldeas Infantiles SOS de Chaimávida, Concepción por una medida de protección emanada por el tribunal de familia de esa ciudad.
Este hombre de 44 años, junto a quien fuera su esposa, perdió el cuidado de sus hijos tras reiterados episodios de violencia y alcoholismo presenciados por los niños. Tras estas tormentosas situaciones la pareja se separó y la mujer se fue con los niños a la casa de sus padres en el campo. 
Un día Javier fue a visitar a sus hijos cuando vivían con su madre, y vio a Jessica sola en un vertedero. Luego de este episodio comenzó a luchar por los niños en tribunales, tuvo que reunir pruebas para que el juez le creyera que sus hijos estaban viviendo en malas condiciones. Fue un largo camino en el que este hombre muchas veces se entregó al alcohol y una depresión que no lo dejaba avanzar y recuperar a sus hijos.

Tras evidenciarse las malas condiciones en la que estaban los niños, finalmente fueron separados del seno materno y llegaron a Aldeas Infantiles SOS de Chaimávida, en donde los niños fueron acogidos y cuidados por la madre SOS Marisol Elizalde. Al ver a sus hijos bien atendidos y protegidos por la organización, Javier comenzó a realizar todo lo que le indicaron los profesionales de la organización para lograr sanarse. Inició terapias psicológicas y no hubo día en que nos los fuera a ver, incluso iba a sus reuniones y cuando los niños se portaban mal o a Benjamín le daba una de sus pataletas por todo lo vivido, él estaba allí para apoyar a Marisol, quien lleva más 20 años protegiendo a miles de niños y niñas que han pasado por su cuidado.

En 2010, la madre de los niños apareció y Aldeas Infantiles SOS le brindó una oportunidad de acercamiento y revinculación, debido a que Javier tuvo que ausentarse durante un tiempo por una importante operación a su columna. La mujer sólo los visitó y siguió las recomendaciones de los profesionales de Aldeas durante dos meses para luego nuevamente desaparecer. Hoy este hombre no le niega visitas a quien fuera su esposa, pero son los niños quienes no presentan mayor interés en verla.

Mediante el soporte y la ayuda que Aldeas le ofreció, Javier empezó a trabajar de secretario en un estudio jurídico y tiene una patente de mini market que pronto quiere utilizar, porque su sueño es trabajar en su casa para estar todo el día junto a sus hijos. Fueron muchos años separados, de mucho dolor, pero hoy gracias al apoyo que la organización le brindó para que lograr salir adelante y, por supuesto, gracias a su valentía y voluntad, los niños viven muy felices junto a él.
Los procesos de revinculación familiar se llevan a cabo gracias a la intervención de las duplas psicosociales presentes en cada una de las Aldeas, compuesta por un trabajador social y un psicólogo, quienes trabajan con las familias biológicas de los niños y niñas para que ellos recuperen cuanto antes el cuidado de sus hijos, pues Aldeas Infantiles SOS bajo los lineamientos de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los niños, cree que el mejor lugar donde un niño puede crecer y desarrollarse es al alero de su familia. 
  • Javier un padre a toda prueba

    - Fueron muchos años separado de sus hijos, de mucho dolor y desazones, pero hoy gracias al apoyo de Aldeas recuperó a sus hijos, tras cuatro años de distanciamiento. Leer Más