¡El final feliz para Aldeas es cuando los niños regresan junto a sus padres!

 

Durante 2016, más de 200 familias fueron reconstituidas gracias a sus propios esfuerzos y al trabajo que realiza y promueve Aldeas. En Chile, una de las principales causas por las cuales los padres pierden el cuidado de sus hijos, se asocia a negligencias tales como descuidos en la educación, salud y bienestar general de los niños  y también a la violencia familiar. 
Tal fue el caso de Paulina Lemus y su marido, quienes perdieron el cuidado de sus cuatro hijos de 3, 7, 11 y 12 años a causa de la violencia en el hogar. Esta joven madre de 28 años, fue separada de su madre a temprana edad. Sus cuidados y el  de sus hermanos lo asumió una tía. “Ella para explicarnos cualquier cosa nos golpeaba. Si nos portábamos mal, ni siquiera nos daba comida”, cuenta Paulina.
Es así como Paulina asegura que nadie le enseñó a ser madre y  sin querer, replicó toda la violencia recibida en su niñez. Es por ello, que apenas los niños ingresaron a la Aldea de Madreselvas se comenzó a trabajar con ella en pautas de crianzas saludables y respetuosas para dejar de lado los gritos, las malas palabras y amenazas como una forma de educar y relacionarse con sus hijos.
Hoy luego de un arduo  trabajo de revinculación familiar promovido por Aldeas gracias a tu ayuda, y especialmente al gran esfuerzo de esta joven madre, hace un año viven todos juntos en una casa de la comuna del Bosque, tras tres años de separación. Y lo mejor es que ella encontró trabajo de portera, en la misma comunidad donde vive junto a los niños.