Cerca de 9.000 nuevos socios ingresaron en 2016, conoce la historia de Viviana, una legendaria socia que te cuenta por qué se motivó a ayudar.

 

Hace 18 años Viviana Pérez celebró uno de los momentos más importantes de su vida cuando tuvo a su primer hijo. Y, a la vez,  tomaba una gran decisión que impactaría su vida, la de su familia y la de miles de niños y niñas, tras convertirse en socia de Aldeas Infantiles SOS.
“Yo me acuerdo que hace muchos años me inscribí y ganaba súper poquita plata, entonces empecé a donar como mil pesos... La vida me ha ido ayudando, he ido creciendo y he podido aportar un poquito más. Cada granito de arena contribuye para el bienestar de los niños”, nos dice cuando responde a por qué decidió comprometerse con la organización.
Involucró también a sus dos hijos y familia, quienes la acompañan hasta Aldeas cada vez que hay una actividad con los niños y tiene una ocasión para visitarlos. Además, ha entusiasmado a sus compañeros de trabajo, quienes le piden también la posibilidad de asistir y conocer la organización.
 “A mí me pasa algo súper especial con los niños, siento que si de chiquititos podemos salvarlos de algún estado vulnerable se puede arreglar harto la vida de todos, de la sociedad y la comunidad. Apoyarlos y que crezcan sanitos de cuerpo y alma, y que puedan ver todo desde la mirada del amor, no del dolor”.
Así como tú lo haces todos los meses, el aporte de Viviana va más allá una cantidad de dinero comprometida. Sus presencias se convierten en un apoyo real para cada uno de los niños, niñas y adolescentes, quienes reciben parte de su amor y compromiso a diario.
¡Gracias a Viviana y a ti, por permitirnos construir niños y fututos adultos reconciliados con sus vidas!