¿Sabías que los adolescentes que cumplen 18 años pueden continuar bajo el cuidado de Aldeas?

 

Hoy tenemos 81 adolescentes y jóvenes que están en nuestros programas de Comunidad Juvenil desde Arica hasta Ancud. En ellos  pueden continuar sus estudios de enseñanza media, la educación superior, trabajar o desempeñarse en algún oficio.
Hoy queremos presentarte la historia de César, quien desde que llegó a la Aldea de Angol a sus 10 años, ha sentido el apoyo de personas como tú en su educación. César Henríquez es un futuro ingeniero comercial y está viviendo un sueño que abrazó durante mucho tiempo. Gracias a su dedicación y buenos resultados académicos, obtuvo una beca  para realizar una pasantía en la Universidad de Aguas Calientes, México.
No es primera vez que este joven dejaba su casa, porque para poder ingresar a la universidad, tuvo que dejar la pequeña localidad de Angol para mudarse a Temuco. Comenzó con mucho temor a lo desconocido, pero luego se dejó llevar por el entusiasmo propio de su edad.
¿Tú recuerdas tu primer viaje al extranjero? ¿Qué fue lo que te llamó la atención?  “En Chile también comemos los tacos, pero aquí la comida es muy diferente.  Hasta los tomates tenían otro sabor. Pero lo que más me llamó la atención en la universidad era que ellos se enfocaban más en lo práctico que en lo teórico. Entonces había más aplicación de los contenidos, lo bueno fue que me pude poner en onda rápido gracias a los compañeros y así terminar con buenos resultados los cuatro ramos que inscribí, promediando 9, de una nota máxima 10”

Con excelentes resultados y buenos recuerdos, César retornó a la Aldea de Angol hace unas semanas.  Se reencontró con su familia y también con sus seres queridos de la Aldea. Ahora cambió los tacos por los ricos porotos con mazamorra que le prepara con tanto amor su madre SOS Gladys.

¡Gracias por permitirnos apoyar a César en sus sueños y a todos los adolescentes y jóvenes que están estudiando y trabajando para desarrollarse en su vida adulta!