Historias que inspiran

David

David es un niño de 11 años que llegó hace tres a vivir a la Aldea de Madreselvas. Sus padres están privados de libertad y nadie de sus familiares en ese entonces podía hacerse cargo de su crianza. “Mi abuelita viene a verme cuando puede, pero vive muy lejos, fuera de Santiago y tiene muchas cosas que hacer”, nos relata cuando habla de su familia biológica.
“Cuando David llegó a la Aldea no quería hacer nada, hablaba poco, estaba muy triste y se mostraba reacio a confiar en la gente de aquí”, recuerda una de sus primeras madres SOS, Ana. Ese año fue al colegio de forma intermitente, tanto así que perdió el año escolar.
Sin embargo, hace unos meses David comenzó a cambiar. Pidió un cambio de casa, quería estar con la tía Rosario, con quien se lleva muy bien. Es así como hoy se encuentra en la casa de adolescentes, donde congenia bien con todos sus hermanos SOS. Como en todos los hogares, hay desacuerdos, que logran ser resueltos gracias a la voluntad de todos y a la firmeza de la madre encargada.
Además, David se ha dado cuenta que el fin de la organización no es alejarlo de su familia, sino todo lo contrario. Estar tras las rejas no es un impedimento para que su madre curse los talleres de habilidades parentales, así apenas cumpla su condena, pueda recuperar el cuidado de su hijo. El equipo técnico debe ir a la cárcel de mujeres y realizar las charlas cada tres meses para poder avanzar en la revinculación familiar.
Tras este acercamiento la sonrisa ha vuelto al rostro de David. Hoy cada vez que llega una visita a la Aldea, él es el primero en recibirles con muestras de cariño y simpatía. Tan participativo es que hace unas semanas obtuvo un reconocimiento de parte de los profesionales y equipo técnico de la Aldea, en la ceremonia “Aldeas Awards”. El premio al esfuerzo enorgullece a este joven, a su madre SOS y a todos quienes han visto un cambio en él, gracias al apoyo de personas tan importantes como tú, que nos permiten trabajar en devolverles la alegría a miles de niños.

Gracias por permitir que David y su familia avancen hacia la revinculación familiar.