Una once diferente


Los niños disfrutaron de ricos pastelitos

El pasado miércoles y jueves más de 20 colaboradores de la empresa amiga Europ Assistance tras una larga jornada de trabajo y de venta de seguros y en vez de tomar once junto a sus familiares o amigos, decidieron hacerlo con los niños y tías que viven en la Aldea de Madreselvas.
Llegaron a la Aldea de Macul pasadas las seis de la tarde, repletos de bolsas y mucho cariño que entregar. Llenaron las mesas de queques, kuchenes, pastelitos y sándwich muy ricos. “Lo que más me gustó a mí, fueron los alfajores” relató Israel, uno de los primeros en sentarse a la mesa. Otra de las niñas en cambio, no quiso sentarse al tiro, pero de a poco, fue engraciando con ellos y hasta se rio con el paso de los minutos. 

 


Camila y Maxi sueñan con ser grandes profesionales

Mediante una larga sobre mesa los colaboradores les contaron a los niños cómo llegaron a sus actuales puestos de trabajo, cómo eran cuando niños y cómo con esfuerzos y perseverancia han logrado ser personas felices y realizadas. También, les preguntaron a ellos qué querían hacer ellos cuando grandes, ellos les contaron sobre sus sueños. Camila dijo quería ser actriz y bailarina, mientras que Maxi dijo que algo de ingeniería. Los más pequeñitos de la casa, felices les contaron de las próximas olimpiadas que deben participar, donde todos van a concursar en estas vacaciones de invierno. 
 


Europ Assistance dedico su tiempo con mucho amor

La once se extendió hasta pasadas las ocho de la noche, hasta que Soraya pidió permiso para levantase de la mesa, retiró su puesto y su loza sucia, para ir a ver la teleserie que ve junto a sus hermanos en la casa. Pronto la siguió Camila, Maxi, Elisa con excepción, la tía Rosita madre SOS de la casa, quien se quedó conversando más rato con los colaboradores de Europ Assistance, quienes se fueron con el corazón más infladito tras esta once diferente.
 

¡Muchas gracias a Europ Assistance por invertir su tiempo en la niñez!