Voluntariado como forma de vida

     El voluntariado de Aldeas Infantiles SOS nació como un proyecto, a mediados de 2011. La entonces directora de Recaudación de Fondos y Comunicaciones, Susana González, invitó a un grupo de jóvenes a la Aldea Madreselvas. Entre los meses de octubre y diciembre de ese año se realizó la etapa de prueba, incorporando aproximadamente 12 voluntarios, quienes tenían las ganas de ayudar y creyeron en la iniciativa. En la primera campaña se dispusieron a reunir dinero para una cena de Navidad, se instalaron en distintos puntos de Santiago y lograron recaudar más de $2 millones de pesos.

2012: el año del voluntariado

     El voluntariado se consolidó en 2012 como parte de la organización. Se armó un proyecto a nivel nacional para poder ayudar y apoyar a las dos Aldeas de Santiago.
      El llamado masivo a la participación se llevó a cabo el 14 de febrero y en una primera instancia se inscribieron más de 500 jóvenes. Esta actividad fue denominada “Verano SOS” y pretendía llevar un día de juegos y entretención a los pequeños.
     Dado el éxito de la actividad, se planteó un nuevo objetivo: ser el pilar fundamental de la primera Colecta Nacional de Aldeas Infantiles. Para ello, se necesitaban 2.000 personas. La captación de voluntarios en aquella oportunidad fue un éxito gracias a quienes se habían inscrito previamente.
Es así como nació el eslogan de voluntariado “Ayudamos a crear más momentos de infancia feliz: Yo quiero ser un voluntario SOS”.

Voluntarios hoy

     Actualmente, contamos con 70 voluntarios activos. El foco fundamental es sumar personas que ayuden a la organización a recaudar fondos para sus distintos objetivos. Este año hay una serie de actividades pensadas para los niños que no se podrán realizar sin el apoyo económico de la sociedad. El voluntario de Aldeas Infantiles SOS es un espejo en el cual los niños se pueden reflejar.