18. julio 2018 | Derechos de los niños

Bloque por la Infancia se reúne con la Bancada PS para avanzar hacia una Ley de Protección Integral

Se planteó que temas tan esenciales como la prevención y la protección de los niños se conviertan en la prioridad de la clase política y también se puso sobre la mesa la necesidad de incorporar en el Acuerdo por la Niñez, la ley de garantía que asegure la protección integral de los derechos de los niños.


Aldeas Infantiles SOS y todos organismos sin fines de lucro que trabajan por los derechos de niños, niñas y adolescentes y que dan vida al Bloque por la Infancia se reunieron con parte de la bancada del partido socialista (PS) para revisar algunas de las medidas propuestas tras el Acuerdo por la Infancia.

En su constante trabajo por lograr instaurar en Chile una Ley de Protección Integral de los derechos de niños, niñas y adolescentes, el Bloque por la Infancia, instancia que reúne a varias organizaciones sin fines de lucro que trabajan en el ámbito de la niñez, se reunió el pasado jueves 12 de julio con parte de la bancada del Partido Socialista de Chile, encabezada por el Senador Carlos Montes. Todo en el marco de revisión e implementación de las medidas propuestas por la Comisión de Infancia en el Acuerdo Nacional por la Infancia, instancia de la que el PS no fue parte.
 
A dicho encuentro asistieron representantes de Aldeas Infantiles SOS, Asociación Chilena Pro Naciones Unidas, y Word Vision, entre otras. Por la bancada PS, asistieron representantes del Senador Alfonso de Urresti, de la Senadora Isabel Allende y el Senador Montes, quien lideró el encuentro. En la reunión, motivada por la defensa de los derechos de todos los niños y niñas, el Bloque por la Infancia insistió sobre la urgencia de contar con una Ley de Garantía, es decir, un marco legal que asegure y garantice los derechos de los niños, entendiendo la responsabilidad política que esto involucra en el plano de Derechos Humanos.
 
Se planteó que temas tan esenciales como la prevención y la protección de los niños se conviertan en la prioridad de la clase política y también se puso sobre la mesa la necesidad de incorporar en el Acuerdo por la Niñez, la ley de garantía que asegure la protección integral de los derechos de los niños que exige la Convención Sobre los Derechos de los Niños que nuestro país firmó hace 28 años. Para lograr un cambio concreto en este aspecto, es necesario resolver la relación entre el Estado y la sociedad civil, relación que debe ser fraterna y comprometida, de manera de generar redes de apoyo que ayuden en los procesos de prevención y protección de los niños.
 
Se hace necesaria entonces una reforma de fondo, cambios estructurales importantes y universales, como ocurrió en su momento con la reforma educacional, y que tengan foco en los Derechos Humanos de la niñez y adolescencia, que se centren en temáticas como la violencia, una de las principales causas por las que muchos niños y niñas deben ingresar al sistema de protección estatal, debiendo ser separados de sus familias porque la red de protección del Estado no cuenta con la oferta necesaria y eficiente de programas ambulatorios para dar respuesta y prevenir situaciones de vulneración.
 
Al respecto, Alejandra Riveros, Directora Nacional de Aldeas Infantiles SOS declara que “no hay una política universal en el territorio y ahí vamos a la protección administrativa que no busca quitarle poder a los jueces sino llegar antes. Hoy todo lo judicializamos y parece ser que todos los problemas que afectan a los niños deben ser resueltos en un tribunal. Con muy pocos recursos debemos hacernos cargo de daños crónicos de los niños y sus familias, mientras existen políticas desagregadas que atienden a la mujer y a la familia, pero que no trabajan con una política integrada. Además, aunque suene majadero, es urgente contar con una Ley de Garantía”.
 
Otra de las aristas que influyen en la institucionalización de niños, niñas y adolescentes, es que el sistema no trabaja en línea, es decir, cada Ministerio trabaja de manera autónoma, lo que redunda en un resultado ineficiente de seguimiento a las trayectorias de vida de los niños y adolescentes.
 
Sobre la situación que enfrentan los organismos que acogen a los niños y niñas bajo protección del Estado, se reveló como un problema grave de política pública el cierre de algunos centros colaboradores de Sename y niños y familias que están quedando sin atención. Además, se habló de la necesidad de una revisión a la ley de subvenciones, donde debemos incrementar los recursos para entregar servicios de mejor calidad a los niños, pero este aumento debe ir acompañado de la generación de estándares mínimos para su atención.
 
El desarrollo de un país no solo se mide por su crecimiento económico, parte importante de sus avances tienen directa relación con la protección que entregan a sus niños, que son la base de toda sociedad, ya que solo asegurando que se respeten los derechos de niños, niñas y adolescentes, podemos aspirar a tener una mejor sociedad, más productiva, creativa y feliz.