6. diciembre 2018 | Programas

Aldeas Infantiles SOS llega al segundo campamento más grande de Chile para trabajar con niños en situación de riesgo

La organización dará inicio a un trabajo preventivo que busca promover la cultura del buen trato, la equidad de género y la generación de comunidades autónomas para contribuir en el bienestar de 300 niños, niñas y familias que habitan en el Macrocampamento Balmaceda.
 
ANTOFAGASTA. -  Aldeas Infantiles SOS Chile presentó el inicio del trabajo de intervención de la mano de su Programa de Fortalecimiento Familiar en el macrocampamento Balmaceda, el segundo más grande del país.
 
Se trata de una iniciativa comunitaria y preventiva que busca impactar en la vida de niños y niñas de la zona, y de las familias que componen la toma, a través de un programa de trabajo que se desarrollará por etapas durante el periodo 2019 – 2020.
 
Según explicó Elías Huerta, director del proyecto, “comenzamos a trabajar a principios de 2018 porque identificamos que es en este campamento donde se necesita una mayor intervención. La cantidad de lugares en toma en la zona se triplicó desde 2014 a la fecha y por eso, se nos recomendó comenzar a focalizarnos en un solo campamento”.
 
Sobre el programa en cuestión, detalló que apunta al “desarrollo comunitario y gestión de redes de apoyo social”, con el fin de “contribuir al desarrollo de las comunidades más vulnerables, fortalecerlas y así prevenir la vulneración de los niños y niñas”.
 
En esa línea, explicó que, para lograr resultados eficaces, primero se realiza un diagnóstico, luego –sobre esa base- se fijan objetivos y posterior a ello, se comienza a trabajar en cuatro componentes: niños, familia, género y comunidad. Todo, en un plazo entre 3 a 5 años.
 
Por último, se refirió a los peligros a los que están expuestos los niños y niñas que viven el campamento Balmaceda, aclarando que éstos no solo apuntan a un riesgo sociodelictual, sino también a que a la zona donde está emplazada la toma es una zona con peligro de aluvión y en los alrededores de torres de alta tensión.
 
“La problemática en Antofagasta es que faltan políticas habitacionales, los arriendos son carísimos y por lo mismo, el acceso a vivienda es muy difícil, lo que genera la proliferación de campamentos que no necesariamente es señal de pobreza extrema, pues son verdaderos barrios cuyos niños también escolarizados”, dijo Huerta categórico.
 
El programa, además, contempla la intervención de niños y niñas migrantes, que alcanzan cerca del 50% del total de los habitantes de la toma, ubicada en el sector norte alto de Antofagasta y que está compuesta por dos grandes campamentos: “Un techo para un pueblo latino” y “Américas Unidas”, ambos levantados como asentamiento irregular a la espera de un subsidio habitacional.
 
Las cifras
 
A nivel país, 1.431.162 de personas habitan una vivienda sin los servicios básicos. 43.003 familias viven en campamentos y 484.822 personas lo hacen en situación de hacinamiento. Hablamos de familias que se toman terrenos para levantar viviendas precarias que les permitan ofrecer un techo a los suyos, en muchos casos sin siquiera acceso a agua potable, luz eléctrica o servicios sanitarios.
 
Según cifras del Censo de 2017, Antofagasta se encuentra entre las regiones con mayor hacinamiento, con un 9,1 % y según cifras elaboradas para el programa Chile Propietario del Ministerio de Bienes Nacionales, es la tercera región del país con mayor número de campamentos.