Conócenos

Trabajamos desde hace 51 años en Chile por los derechos de la niñez, específicamente por el derecho que tiene todo niño y niña a vivir en familia.
Estamos presentes en 134 países del mundo, convirtiéndonos en una de las organizaciones sin fines de lucro más grande en atención directa e individualizada a niños y niñas que perdieron el cuidado de sus familias. Actualmente, en nuestro país contamos con 13 aldeas y 4 Programas de Fortalecimiento Familiar desde Arica a Ancud, atendiendo a más de 1.800 niños, niñas, adolescentes, jóvenes y familias.
Hoy los esfuerzos de la organización están dirigidos a prevenir la pérdida del cuidado familiar de los niños y, cuando este se ha perdido, les brindamos alterativas de cuidado para que los niños se reintegren a sus familias y comunidades, siempre que sea posible.
Desde hace 51 años en Chile entregamos entornos familiares y protectores a niños, niñas y adolescentes que perdieron el cuidado familiar, basándonos en cuatro pilares fundamentales:


La Aldea: Está compuesta por entre 7 a 9 casas, donde en cada una de ellas vive una familia SOS. Ellas viven  juntas, creando un entorno de apoyo donde los niños y niñas, pueden disfrutar de una niñez feliz. Cada familia convive fuera de la Aldea con la comunidad que la rodea (escuelas, áreas verdes, actividades recreativas), lo cual permite a niños y niñas crecer con normalidad
La Mamá SOS: Esta cuidadora 24/7 vive en la misma casa con los niños y niñas a su cargo. Ella cuenta con el apoyo de un equipo técnico altamente calificado compuesto por un psicólogo, un trabajador social y una tía SOS para complementar su trabajo y brindar un servicio de calidad a todos los niños y niñas. Ella establece una relación estrecha con cada niño a su cargo, brindando la seguridad, el amor y la estabilidad que cada niño y niña necesita.
Hermanos SOS: Los lazos familiares se desarrollan naturalmente, donde niñas y niños de diferentes edades viven juntos dentro de una misma familia SOS. Sin duda, lo más relevante es que los hermanos y hermanas biológicos permanecen siempre juntos.
La Casa: Cada familia SOS crea su propio entorno cálido y familiar. Cada casa tiene su propio sentir, con su ritmo y su rutina. Bajo este techo, los niños y niñas disfrutan de un verdadero sentido de seguridad y pertenencia.